A nuestras Fuerzas Armadas Nacionales El texto que sigue, fue publicado como remitido el domingo 17 de junio de 2001, en los diarios El Nacional, El Carabobeño y El Impulso: Como es del conocimiento público, el sábado 26 de mayo, la asociación civil Fuerza Solidaria, la cual me honro en presidir, organizó una concentración pacífica frente a la Embajada de Cuba, para protestar en contra de la política cubanizante del Gobierno, la cual contempla, entre otros aspectos: -Adoctrinamiento en la educación, a través del Decreto 1.011 y del Proyecto Educativo Nacional El acto, autorizado por la Alcaldía de Baruta, fue tomado por asalto por una turba de 3.000 emeverristas, muchos de ellos armados con cabillas, que nos agredieron verbalmente. Los activistas del MVR, pese a carecer de los permisos, fueron transportados al sitio en autobuses oficiales; se les suministró comida, dinero y abundante licor; contaban con la protección de la Disip; y estaban dirigidos por funcionarios de la Embajada de Cuba. La Policía Metropolitana, en lugar de imponer el orden y restablecer la legalidad violada, informó a los funcionarios de la Policía de Baruta que tenían "órdenes expresas del Ministro del Interior y Justicia, Luis Miquilena, de no desalojar a los emeverristas" y de simplemente fungir como "árbitros imparciales". Posteriormente, el presidente Hugo Chávez, la vicepresidenta Adina Bastidas, el ministro Luis Miquilena, y el ministro de la Defensa, José Vicente Rangel, no condenaron la actitud de los cabilleros, ni el apoyo oficial que habían recibido, sino que la emprendieron públicamente contra los invitados a nuestro acto, utilizando todo tipo de mentiras y descalificativos. El Embajador y el Gobierno de Cuba secundaron la acción, calumniando a nuestra asociación a través de los medios de comunicación nacionales y del periódico oficial cubano Granma, e interviniendo flagrantemente en los asuntos internos del país. Para colmo, a los tres días de los sucesos, la señora Irma de Máez, quien apareció fotografiada en los periódicos participando en la concentración, fue secuestrada durante varias horas por un comando armado semejante a los que operan en los cuerpos de seguridad del Estado. No es de extrañar que el rapto haya sido planificado por la Embajada de Cuba, con apoyo y complicidad del Gobierno, para amedrentar a todo aquel que se atreva a protestar contra de la cubanización de Venezuela. Lo anteriormente relatado es sumamente grave, puesto que las autoridades encargadas de salvaguardar el Estado de Derecho, lo violaron consciente y deliberadamente; pero esto es apenas un ejemplo, porque diariamente los derechos del ciudadano son violados y pisoteados por el Gobierno, ya sea a través de la corrupción galopante, las ofensas y amenazas permanentes, el fraude electoral sistematizado, el irrespeto a propiedad privada y la inseguridad personal. Las principales víctimas son los más débiles y necesitados, porque la bonanza petrolera no se invierte en reactivar la economía, ni en generar empleo, sino en un proyecto político ajeno al interés nacional. Ya es célebre la frase: "Sí hay petróleo para Fidel y no hay dinero para los pobres". Soy hijo de un prestigioso Oficial del Ejército, ya fallecido, quien fue una persona muy querida dentro de esa Institución. Él me enseño a amar profundamente a las Fuerzas Armadas y por eso, cada vez que han sido atacadas por sus enemigos tradicionales, he salido en su defensa, y de eso existe constancia pública. Nunca antes me he dirigido públicamente a las Fuerzas Armadas; sin embargo, por todo lo anteriormente expuesto, he decidido escribirles para exhortarlos a que se mantengan vigilantes, no con el propósito de derrocar al Gobierno, sino con el fin de restablecer el Estado de Derecho cuando éste sea vulnerado por las propias autoridades gubernamentales. Este es un clamor de todos los venezolanos, que tienen su fe puesta en ustedes, como últimos garantes de la Constitución. El próximo sábado 23 de junio, tendremos otra actividad de protesta. Se trata de una marcha que saldrá desde el Obelisco de la Plaza Altamira a las nueve de la mañana, hasta la Plaza Brión de Chacaíto, donde realizaremos una concentración pacífica para denunciar la política cubanizante del Gobierno y para exigir: -Una educación de calidad en libertad Si de nuevo se presentasen agresores y si, una vez más, contasen con el respaldo oficial, considero vuestro deber restablecer el orden y la legalidad, desalojándolos del sitio y encarcelando a todo aquel que haya proporcionando transporte, alimento, financiamiento, respaldo policial o apoyo de cualquier otra índole. Alejandro Peña Esclusa |