Venezolanos condenan alianza Chávez-FARC Nosotros, los abajo firmantes, nos dirigimos con carácter de urgencia al pueblo venezolano y a la comunidad internacional para denunciar una amenaza que afecta gravemente a la Seguridad y Defensa y pone en grave riesgo la propia existencia de la Nación, así como la estabilidad y la paz de toda la región. Los hechos son los siguientes: 1. A finales del año pasado, luego de fracasar en su intento de reformar la Constitución para hacer de Venezuela un país socialista y del suyo un régimen totalitario militarista, el presidente Hugo Chávez inició –en contra de la voluntad del pueblo venezolano– una campaña internacional para legitimar y darle poder político a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que son, con la modalidad guerrillera de acción subversiva, parte del mismo “Proyecto Bolivariano” chavista de pretensiones continentales. 2. Para imponer su modelo autoritario totalitario, Chávez requiere necesariamente de una estructura armada que lo respalde y que haga cumplir su voluntad con el uso de la fuerza. Cuando se dio cuenta de que no contaba con el apoyo de los militares venezolanos, Chávez decidió reactivar con énfasis su alianza con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). En otras palabras, después de lo ocurrido el 2 de diciembre, Chávez ya no considera a la Fuerza Armada Nacional como la encargada de defender la soberanía, según ordena la Constitución, sino como enemiga de su proyecto subversivo contra democrático y, por ende, de la nación. En consecuencia, Chávez decidió otorgarle la defensa de lo que él considera la soberanía a otra institución: las FARC. 3. Las FARC son una organización narcoterrorista subversiva que no sólo comete crímenes de lesa humanidad en Colombia, sino también en nuestro territorio, al secuestrar, extorsionar y asesinar compatriotas venezolanos, muchos de ellos integrantes de la Fuerza Armada Nacional. 4. Los vínculos de Chávez con las FARC son de vieja data, en una connivencia entre partes del mismo proyecto subversivo, pero esta reactivación con mayor énfasis de ahora constituye, además de un acto de traición a la Patria, un evidente golpe de Estado, porque viola la Constitución, los preceptos democráticos, la Carta Democrática Interamericana y los tratados internacionales contra el terrorismo y el narcotráfico. 5. El Gobierno de la República de Colombia –junto con todos los países civilizados– ha reafirmado que las FARC cometen crímenes de lesa humanidad, lo cual las convierten una organización terrorista. Asimismo, ha reclamado, con toda razón, que Chávez se inmiscuye indebidamente en los asuntos internos de esa nación. 6. La situación diplomática se agrava con el transcurso de las horas y podría desembocar en un conflicto de proporciones incalculables, negativo para todos y solo conveniente al “Proyecto Bolivariano” continental, sobre todo en una era global en la que guerrilleros, narcotraficantes, terroristas y fundamentalistas, mantienen vasos comunicantes, convirtiéndose así en la primera y principal amenaza para la paz mundial. Chávez pretende llevarnos a un conflicto internacional para así encubrir el estrepitoso fracaso de su gestión de gobierno y como única manera de esparcir por el continente el morbo subversivo de su “Proyecto Bolivariano”. En vista de todo lo arriba señalado, hacemos un llamado a todas las fuerzas vivas del país para conformar una gran Frente Nacional que impida la consolidación de las FARC en Venezuela y evite un conflicto absurdo e injustificado con nuestros vecinos. Caracas, 31 de enero de 2008 Manuel Rodríguez Mena |